Sartén · hierro fundido pulido a la arena
Pulida, no rugosa: una cara lisa se cura en unas cuatro cocciones
La mayoría de las sartenes de hierro salen del molde con la cara de cocción rugosa, porque pulir es un segundo mecanizado y cuesta dinero. Esta va pulida, y la diferencia se nota en unas cuatro cocciones: una cara lisa toma la capa de curado de forma uniforme en vez de llenar los poros, los huevos dejan de pegarse antes y la sartén se vuelve negra en lugar de gris. Llega curada con tres manos de aceite de linaza, que es un principio y no un final. El mango está fundido en una pieza con el cuerpo: por eso es resistente y por eso quema. Si la dejas mojada toda la noche, amanecerá oxidada; frota, vuelve a aceitar y sigue.







