Bote · gres con tapa de corcho
El corcho cierra; el gres deja la luz fuera
Los tarros de cristal son más baratos y son el recipiente equivocado para el café, las escamas de chile o cualquier cosa que pierda color en una estantería soleada, porque a esas cosas la luz les hace más daño que el aire. El gres es opaco y pesa lo suficiente para no patinar por la encimera al tirar de la tapa. La tapa es un tapón macizo de corcho con una junta de silicona alojada en una ranura; empújala a fondo y el bote queda hermético, y se oye. Tres tamaños, y lo útil de saber es que 1,4 l admiten un kilo de harina y 0,7 l una bolsa de 500 g de café. El cuerpo va al lavavajillas. La tapa no: el corcho hervido con detergente se desmiga en pocos ciclos.







